domingo, 19 de abril de 2015

Yo fui mercenario del Aurresku.



  ...es verdad…
Esta frase que sonará a oportunista, mis mas allegados saben que nos es nueva en mis charlas, siempre existió, siempre renegamos de lo que éramos, siempre utilizamos lo que eramos, siempre supimos que éramos una parte actuada,,

El 9 de julio es un día más que importante en Argentina, y sin saber ya marcaba parte de mi vida, solo era el julio del 87, en plena fase de adaptación al mundo de las lentillas, un buen vecino se casaba y claro en plena eucaristía un aurresku no pudo faltar. Un transitar dudoso al altar, un grande al tambor, una lentilla que se cae, depositada ella ante el señor, la tiniebla del dantzari para un danzar. Pudo ser una premonición. Pudo ser un aviso. Pudo ser el fin. Fue el principio. Un no retorno al que solo 12 mil kilómetros pusieron fin.
 

La palabra que titula, es fuerte y agraviante, dejando a la conciencia en un grado de inacción total. Como justificar tal rótulo, siempre estuvo en la respuesta a ¿Qué tal hoy?-nos pagaron- huelga decir que en esta historia alguien nos toca.
 


Esperas insólitas, lugares insólitos, compañías insólitas, miradas atónitas, son parte del folklore aurreskulari, a esta altura pareciera una crónica para sepulturear al noble oficio del dantzari solitario vasco, no es así. En este mundo de estadísticas y datos inducidos para que pensemos no más allá de nuestro próximo paso, la crítica siempre puede al epíteto adulador. No quiero olvidar nada de lo que hice. Pero si hubiese hecho menos mejor.
 

La famosa BBC futbolera es una anécdota en este mundo, bodas, bautismos, comuniones, se abre algo, se reabre algo, se dice que se abrirá algo, un cumpleaños, el recuerdo del cumple, por si cumple, los 10, los 15, la plata el oro y el platino, el puente nuevo, el parque que parece nuevo, viene alguien , alguien se va, me acorde de alguien, a nosotros mismos, a mi mismo, quiero salir en la foto, la foto es mía, porque lo hace el otro, queda bien, yo no soy menos, yo soy más, como hay que hacer algo-lo más facil,,,,
 

Discutir como llegamos a esto no sirve ya, como salimos si. 
 

Concursear, parte del mercenariado, te deja lecturas,  las cuales son algo más que importantes. Si el concurseador no sabe distinguir si la soka dantza es un nudo marinero de Bakio o la adaptación Bilbaína de las sopas Campbell, es una prueba irrefutable de la desconexión histórica de lo que hacemos. Es ahí donde hay que incidir, como contar como explicar y como trasmitir. Claro que todo lo que se hace no esta mal, es una atrocidad pensarlo. Solo es un sin-sentido.

Durante los 17 años de arduo pasar danzistico, quedaron imágenes imborrables en la retina, abrazos interminables, sonrisas que recorrieron kilómetros, amistades no firmadas a la eternidad,,, ocurrieron por que actor y receptor se conectaron, fueron uno. Esta acción amatoria solo ocurre con el aurresku, indudablemente no. Se han explorado más vías de unión y relación personal, si claro que si. Ese es el camino. Si me pides un regalo, deja que te sorprenda, deja que te conquiste, deja que te enamore, deja que sea yo y no lo que vos quieras que yo sea.
 


Y en estos últimos años, mas de una década ganada para él/mi disfrute personal, pude elegir que hacer, también fui utilizado y vetado. Lo cual me hizo libre, consecuencia, disfruté, priorice al actor-acción y la enseñanza desde el amor y su representatividad.  Su legado socio antropológico cobró vigencia.

El blusón de hilo envejeció feliz sin arrugas, sabiendo que así será mas joven en el tiempo.

En un semana de debates, un aporte desde lo vivido. Sabiendo que no quedan muchos más en mis piernas, pero si cuando uno quiera y sienta.

Aitor Alava
19/4/15