La Gau Beltza (literalmente «noche negra») es una festividad ancestral vasca que se celebra la noche del 31 de octubre para marcar el fin del verano, el inicio del invierno y el estrecho vínculo entre el mundo de los vivos y los muertos.
- Raíces paganas: Sus orígenes se conectan con los antiguos cultos celtas (como el Samhain) y el calendario agrícola del norte de Europa, existiendo mucho antes de la cristianización.
- Espiritualidad vasca: No es una simple versión de Halloween; posee una identidad propia basada en el respeto a la naturaleza, el cierre de ciclos y la conexión con seres de la mitología vasca (lamiak, gentiles) y las almas de los antepasados (arimak).
- Calabazas y nabos: Se vaciaban, se les tallaban caras grotescas y se iluminaban con velas para guiar a los difuntos y ahuyentar malos espíritus.
- Ofrendas de comida: Se dejaba pan, castañas, nueces o vino en las mesas para los muertos a cambio de protección.
- Hogueras: El fuego en los caminos y plazas funcionaba como barrera protectora contra la oscuridad y el invierno.


















