martes, 24 de marzo de 2026

50 AÑOS PARA SEGUIR HACIENDO MEMORIA!

 

A 50 años del Golpe de Estado Civico-Militar en Argentina de 1976, poeticamnete este Vasco, cada vez más Argentino se atreve a decir:

Si solo  fuese pasado,
no sería huella que insiste en la tierra,
nombre que vuelve en el viento,
pasos con recuerdos que no se dejan borrar.

La memoria no grita:late,
como un tambor antiguo
que nos reúne y nos advierte.

Recordar es sostener la luz
en medio de lo que quiso-¿y quiere?- ser sombra.

porque sin ella,(la memoria)
 no hay futuro.

​Fandango y Marinera

 ​Fandango y Marinera: el cuerpo que seduce a ambos lados del océano

Entre el Fandango y la Marinera no hay una línea recta, pero sí una corriente.

No una herencia cerrada,
sino un impulso compartido.

​El encuentro como estructura

En el fandango, el cuerpo dialoga.
En la marinera, el cuerpo seduce.

Pero en ambos casos, la base es la misma:

Dos cuerpos que no se tocan del todo,
pero que no dejan de relacionarse.

Hay distancia, hay tensión, hay intención.

El espacio entre los cuerpos no es vacío: es el lugar donde ocurre la danza.

Del ritmo a la estrategia

El Fandango organiza el movimiento desde el ritmo y el zapateadoy aireado..
Es directo, casi afirmativo.

La Marinera, en cambio, convierte ese impulso en estrategia:

    -Aparece el rodeo

    -El engaño

    -La insinuación

    -La seducción.

Lo que en Europa es estructura,
en América se vuelve relato.

​El pañuelo: prolongación del cuerpo

En la marinera, el pañuelo no es accesorio.
Es lenguaje. Puro lenguaje. Extiende el gesto, amplifica la intención, crea un espacio simbólico.

En el fandango, ese mismo rol lo cumple el cuerpo en su totalidad: brazos, postura, zapateo.


​Un mismo impulso


No es que el fandango se convierta en marinera.

Es que ambos responden a una misma pregunta:

¿cómo se encuentran dos cuerpos sin tocarse del todo?

​EPÍLOGO

Quizás, en algún lugar entre la Península Ibérica y Perú, el cuerpo aprendió a jugar.Y ese juego, al cruzar el océano, se volvió seducción.

AITOR

lunes, 23 de marzo de 2026

ZUMATZEKO MASKARADA LARRAINEN!

 



Bidea

Pudo elegir la senda suave.
No lo hizo.

Subió por la piedra,
por la montaña vasca sin nombre,

por esos puertos
donde el viento afila el alma
y el silencio enseña a pensar.

Sin txistu.
Sin fiesta.
Solo el cuerpo
aprendiendo a ser camino.

Cuando llegó,
nadie anunció la llegada.

Pero el aire cambió.

Una txirula encendió la tarde.
Las máscaras giraron.
El círculo se abrió.

Y él entró.

No como quien llega,
sino como quien ya es
otra cosa.

Porque hay caminos
que no llevan a un lugar,

sino a un ritmo.

Y solo quien ha escuchado al viento
puede bailarlo.

AITOR



domingo, 22 de marzo de 2026

Un caso de cuerpo migrante.

 

Del Bourre a la Chacarera: un caso de cuerpo migrante

Hace unos años decía: Preparando el ingreso al profesorado, al cual, entré por la ventana, la Chacarera parecía el epicentro danzo-universal. Entre zapateos que nadie debiera recordar, para reguardad las salud-es, en una acogedora casa, dos profesores, escucharon la palabra Bourre. Como el tiempo, solo 7 años después, puedo decir que la incredulidad de ellos, nunca me apartó en la búsqueda del danzo-grial. Hace año y medio Patxi, confirmaba mis dudas parentales. La chacarera y el Bourre se parecen. No había dudas, nunca fueron tal, pero, con una certeza visual no nos basta. La preparación del año lectivo lleva y conlleva revisar la propia biblioteca. Y es allí donde comienza a aparecer luz donde siempre la hubo.

Si toda danza guarda memoria, algunas además guardan viaje. Por ello entre el Bourre y la Chacarera no hay un documento que certifique parentesco directo. No hay un momento preciso donde una se transforme en la otra.

Y sin embargo, cuando el cuerpo observa -y más aún cuando el cuerpo baila´-aparece una intuición difícil de ignorar: hay algo que se reconoce. No en la forma exacta, sino en la lógica profunda del movimiento.

Dos paisajes, un mismo pulso

EL Bourre nace en el mundo rural de Francia. Es una danza de comunidad, de repetición, de ritmo insistente. Los cuerpos se organizan en estructuras claras, donde el paso es corto, marcado, casi pegado a la tierra.

La chacarera, en cambio, florece en Santiago del Estero, dentro de un paisaje completamente distinto. Allí, la danza se abre: aparece el juego, el rodeo, la distancia entre los cuerpos que se buscan.

Pero bajo esas diferencias, el pulso sigue siendo reconocible.

La estructura que viaja

Si quitamos la superficie -música, vestuario, contexto-y miramos la arquitectura de la danza,es decir el movimiento, encontramos coincidencias sugerentes:

    -Organización en frases repetidas.

    -Estructura clara de inicio, desarrollo y cierre.

    -Relación y códigos entre los bailarines.

    -Uso rítmico como eje ordenador

No es la misma danza, pero sí parece compartir un mismo “idioma estructural”. Como si ambas ertenecieran a una familia lejana.

Del grupo a la pareja: una transformación clave

En el Bourre, en pareja, cuartetos o grupos,el acento está en lo colectivo. El grupo ordena el movimiento. El individuo se integra. En la Chacarera, en cambio, emerge con fuerza la pareja. Pero no una pareja cerrada, sino una pareja que:

    -Se busca.

    -Se esquiva.

    -Se galantea.

    -Se construye en el movimiento.

Aquí ocurre una mutación esencial: la estructura comunitaria europea se transforma en relato coreográfico americano. Se cuenta una historia en cada danza.

El pie que recuerda

Hay un elemento especialmente revelador: el pie.

En ambas danzas:

    -El ritmo se afirma desde el suelo.

    -El zapateo o marcación tiene protagonismo.

    -El cuerpo no flota: pesa, golpea, afirma, se desplaza.

Es un detalle técnico, en las dos bajamos el eje corporal y así aumenta la flotabilidad y el desplazamiento. El pie es memoria.
Es el lugar donde el cuerpo se conecta con la tierr
a, incluso cuando esa tierra ha cambiado y es otra.

Mestizaje: cuando la forma se vuelve historia

La Chacarera no es un Bourre desplazada. Es algo mucho más complejo. En ella conviven:

    -Estructuras europeas.

    -Sensibilidades indígenas

    -Aportes afroamericanos

Con este cruzamento nace una danza más abierta, más expresiva, más narrativa. Donde antes había repetición, ahora hay intención. Donde antes había estructura, ahora hay juego. El zapateo/zarandeo cobran un protagonismo sublime.

El Eco

Quizá la mejor manera de entender esta relación no sea hablar del origen, sino de resonancia. Como nos queda. El Bourre no se convierte en la Chacarera.
Pero algo de ella -de su lógica, de su pulso, de su forma de organizar el cuerpo, de sus miradas- sigue vibrando. Como un eco/danza que atraviesa el tiempo y el espacio, hasta nuestros días.

El cuerpo sabe lo que la historia duda o no demuestra.

-La historia necesita pruebas.
-El cuerpo, en cambio, trabaja con sensaciones.

-Por eso, a veces, la danza intuye relaciones que los libros aún no pueden confirmar.

-Y ahí aparece un territorio la investigación desde el movimiento.

EPÍLOGO

Tal vez nunca podamos demostrar que el Bourre viajó hasta convertirse en Chacarera.

Pero cada vez que un pie golpea la tierra,
cada vez que dos cuerpos se buscan en el ritmo,
cada vez que la estructura sostiene el juego…

y cuando se cruzan dos miradas

algo antiguo se activa.

Algo que cruzó el océano.
Y que hoy, sigue danzando
.

AITOR






sábado, 21 de marzo de 2026

EL CUERPO MIGRANTE

 La teoría del cuerpo migrante: cómo las danzas cruzaron el océano sin perder su alma


Podemos afirmar que en algún momento entre los puertos de Europa y las tierras por descubrir(1) de América, algo más que personas atravesaron el océano. Como pisamos la tierra, como nos comunicamos, las costumbres el ritmo y a que ritmo las ejecutamos y la gestualidad intrínseca tanto individual como colectiva. Eso si las danzas, no cruzaron el océano en una urna termo-sellada, no. Viajaron en cuerpo y ser humano y al llegar cambiaron, más exactamente evolucionaron.

Archivo es nuestro cuerpo.

El lenguaje y sus frases, el cuerpo al moverse hace lo mismo y no hay dudas que es anterior al habla. Aparece un conocimiento del ritmo, como afrontarlo y reponder ritmicamnete al otro. Lo comunitario, hace de la memoria una parte de cada cuerpo, así se re-organiza el espacio el tiempo y las relaciones.

Sobre todo an cuanto a la estructura, cuando “llegamos”(2) a America no solo trajimos bailes/danzas sino estructuras de movimeinto, como la pareja como binmio, la repeticion de frases y su propia relación coreográfica. Por lo tanto danzas como las Contradanzas, el Fandango y el Bourre, seria sistemas vivos coregraficos y no piezas cerradas.


El Migrar transforma, no copia.

Surgen nuevas propuestas, como la Marinera o la Chacarera, no como copias sino respuesta a ese nuevo mundo, donde un mundo indígena, despues criollo, a continuacion junto a afrodescendientes y estructuraras sociales en plena evolución, lo que vino dejó de ser lo mismo. Se transformó.


La danza es memoria invisible

Con la transformación, algo permanece. No como copia de su origen, sino como eco. No serás visible, no tendrá nombre directo, eso si esta ahí, en la estructura de las frases, cuando los cuerpos se encuentran, en la organizacional directa e intrínseca del ritmo y por supuesto en la propia repetición que crea comunidad y tradición. Estariamos ante una estructura de danza , gracias a la memoria, como esqueleto vivo que resuena y se danza siglos despues, por ello el Bourre 300 años después lo podriamos reconocer en la Chacarera. Un Eco Danzistico tanto del pasado como de otro continente.


El cuerpo mestizo

En Europa, si algún día tuvimos caderas en la danza, las perdimos. En América esa estructura, a veces monolítica se convierte en Historia. Todo es más expresivo, más narrativo y en cierta manera con propuestas más simbólicas. Todo es un mestizaje(3). Aumenta sobremanera la intrepretación de las danzas, todo es con más tensión, más dialogo, mucha más seducción y por encima más encuentro. Todo un mestizaje sin dudas.


Teoría: el cuerpo migrante

Las danzas no migran como formas, sino como posibilidades.”

Lo que viaja no es la coreografía exacta,
sino una manera de organizar el movimiento. El cuerpo, al llegar a otro territorio, reinterpreta esa posibilidad;
y así, sin perder del todo su origen,
crea algo nuevo.

Al Danzar, recordamos sin saber

Quizás por eso, cuando observamos-vemos-bailamos ciertas danzas, sentimos una extraña familiaridad. Como si el cuerpo reconociera algo que la historia e historidores no terminan de explicar. Será porque, al final, toda danza es memoria en movimiento, y toda memoria, cuando se encarna,
se transforma.

EPíLOGO

Las danzas cruzaron el océano.
Pero no lo hicieron solas.

Fueron llevadas por cuerpos.
Y en esos cuerpos, cambiaron.

Sin embargo, en cada paso,
en cada giro,

en cada mirada,
en cada encuentro…

todavía late y resuena, silenciosa,
la huella de su viaje.

AITOR

(1)-Los vikingos fueron los primeros europeos en llegar a América, aproximadamente 500 años antes que Cristóbal Colón. Liderados por Leif Erikson, establecieron un asentamiento en L'Anse aux Meadows, Terranova (Canadá) alrededor del año 1000-1021 d.C.
(2)-Las venas abiertas de América Latina es un libro publicado en 1971 por el escritor uruguayo Eduardo Galeano. En la obra, el autor opina de modo global sobre la historia de América Latina desde la colonización hasta la América Latina contemporánea, argumentando con crónicas y narraciones el constante saqueo de los recursos naturales de la región por parte de los imperios coloniales, entre los siglos XVI y XIX, y los Estados imperialistas, como España, Portugal, el Reino Unido y los Estados Unidos principalmente, desde el siglo XIX en adelante. La obra recibió mención honorífica del Premio Casa de las Américas.
(3)- LATINOAMERICA: Singular aventura de sus Danzas. 
Por qué aventura? Porque trata de las andanzas y de las peripecias que van surgiéndole a la danza en su relación con el hombre danzante, con los dioses, con los otros seres, consigo mismo. ¿Por qué singular? Porque el universo de la danza provoca el descubrimiento de lo único, lo original, lo inusitado. Esta aventura singular inicia su tránsito entre los miedos de aquel hombre que necesitó de la magia, del mito (y hasta de la hechicería) para conjurarlos; que se transmutó en animal danzante, con juegos, máscaras y sacrificios. Hombre danzante que, desde las horas primeras de Europa, África, Latinoamérica, hasta las horas actuales, ya inmerso en el mundo mítico de su comunidad aborigen o criolla, ya en su raigambre africana, ya creando y recreando en un escenario, sigue valiéndose de la danza para entender su mundo, conjurar sus miedos, develar misterios. ¿Por qué? Porque esta aventura nos acerca también al hombre que en todos los tiempos ha sabido sustraerse del mundo para bailar por el placer puro de la danza y (voz y mandato de la especie) para el encuentro de la pareja. DELIA KIGUEL

DANTZARIAK 70

 


Iñaki Irigoieni elkarrizketa, XVI. mendeari eskainitako bloke tematikoa, makila-dantza eta makila-jokoen bat-etortzeak edota Txistulari eta Dantzariak aldizkarien memoriak jaso ditu Dantzariak aldizkariaren 70. zenbakiak, besteak beste.

XVI. mendeari eskainitako bloke tematikoa nabarmentzen da ale honetako ikerketen atalean. Orduko antzerki, dantza eta jantziei erreparatu die Josu Larrinagak "Teatro, danza e indumentaria en el siglo XVI" artikuluan. Pablo A. Martin Bosch "Aritz"ek, berriz, XVI. mendeko testuinguru sozial, politikoan izan ziren aldaketak eta dantza tradizionaletan izan zuten eragina azaldu du. Tartean, esgrima eta dantza kontuak, garaian esgrimako hainbat maisuk beren artea erakusten zuten irudiak argitaratzen hasi baitziren; irudi horietako askok Durangaldeko ezpata jokoetako mugimenduen oso antzekoak erakusten dituzte. Bide horretatik, "Makil-dantzak eta makil-jokoa, ba al dago bateratasunik?" artikulua idatzi du Jose I. Ganboa Landak. Makilekin borrokatuz egin izan den eskrima mota eta euskal makila-dantzen arteko antzekotasunak aztertzen ditu.

Durangaldetik urrundu gabe, baina mende bat beranduagoko kontuak dakartza Koldo Ulibarrik; "Lezamiz y las danzas de Bizkaia del siglo XVII" lanean Durangoko Jose de Lezamizek 1699an Mexikon idatzi zuen liburuan Bizkaiko dantzen inguruan ematen dituen lekukotasunak, hain zuzen ere. Jose Alfonso Antequerak Juan Inazio Iztuetaren lanean Zamakolatarrek izan zuten eraginaren inguruko ekarpen dokumentalak jaso ditu; dantza-elementu nabarmenak eta haiek argitaratutako lanetan adierazitakoaren araberako albisteak eta garaiko hainbat idazki bildu ditu "Iztueta, Zamacolas, noticiarios de danza" artikuluan. Sandra Iraizozek Iñaki Irigoien dantzari, dantza-maisu eta ikertzailea elkarrizketatu du eta Dantzariak eta Txistulariak aldizkarien inguruko memoriak bildu ditu. Aipaturiko elkarrizketa, artikulu eta ikerketa-lanekin batera kronika, dantza taldeen urteurrenak, dantza argitalpenak eta bitxikeriak ere jaso dira 70. zenbaki honetan.

Zenbaki honen argitalpenarekin EDBk aldizkariaren zuzendari aldaketaren berri ere eman du. Pablo A. Martin Bosch "Aritz"ek hartu du hamaika urtez proiektuaren buru izan den Josu Larrinagaren lekukoa.

Aurkibidea

  • Agurra / Pedro Romeo Lizarraga
  • Editoriala / Pablo A. Martin Bosch ("Aritz")
  • Gazteen dantza topaketak 2025
  • Gaztemundu 2024: EDBren eskutik, dantza bizirik diasporan
  • Euskal Herriko Dantzari Eguna 2025
  • Agintzari: Medio siglo de danza y cultura vasca
  • Sustraiak, Legazpi
  • Zugaitza dantza taldea de Santurtzi
  • Iñaki Irigoienekin hizketan / Sandra Iraizoz
  • Dantzariak eta txistulari: Bi aldizkari, memoriarako eta jarraipenerako bokazio bera / Sandra Iraizoz
  • Teatro, danza e indumentaria en el siglo XVI / Josu Larrinaga Zugadi
  • El siglo XVI, al que robaron 10 días / Pablo A. Martin Bosch ("Aritz")
  • Iztueta, Zamacolas, noticiarios de danza / José Alfonso Antequera Chávez
  • Makil-dantzak eta makil-jokoa, ba al dago bateratasunik? / Jose I. Ganboa Landa
  • Lezamiz y las danzas de Bizkaia del siglo XVII / Koldo Ulibarri Orueta
  • Soka-tira de Tokashiki, Okinawa en Japón / Taketani Kazuyuki
  • Argitalpenak / Emilio Xabier Dueñas
  • Terpsícore; brokel dantza (1840) / José Alfonso Antequera Chávez


Fitxa

  • Zuzendaria: Pablo A. Martin Bosch ("Aritz")
  • Erredakzio batzordea: José Patricio Aldama, José Alfonso Antequera, Josu Larrinaga Zugadi, Pedro Romeo Lizarraga
  • Maketazioa: Vabeka
  • Azalaren argazkia: Josu Larrinaga Zugadi
  • Inprimaketa: Gráficas Irudi
  • Argitaletxea: Euskal Dantzarien Biltzarra
  • Lege gordailua: LG BI 1152-2024
  • Urtea: 2025

 

viernes, 20 de marzo de 2026

jueves, 19 de marzo de 2026