La teoría del cuerpo migrante: cómo las danzas cruzaron el océano sin perder su alma
Podemos afirmar que en algún momento entre los puertos de Europa y las tierras por descubrir(1) de América, algo más que personas atravesaron el océano. Como pisamos la tierra, como nos comunicamos, las costumbres el ritmo y a que ritmo las ejecutamos y la gestualidad intrínseca tanto individual como colectiva. Eso si las danzas, no cruzaron el océano en una urna termo-sellada, no. Viajaron en cuerpo y ser humano y al llegar cambiaron, más exactamente evolucionaron.
Archivo es nuestro cuerpo.
El lenguaje y sus frases, el cuerpo al moverse hace lo mismo y no hay dudas que es anterior al habla. Aparece un conocimiento del ritmo, como afrontarlo y reponder ritmicamnete al otro. Lo comunitario, hace de la memoria una parte de cada cuerpo, así se re-organiza el espacio el tiempo y las relaciones.
Sobre todo an cuanto a la estructura, cuando “llegamos”(2) a America no solo trajimos bailes/danzas sino estructuras de movimeinto, como la pareja como binmio, la repeticion de frases y su propia relación coreográfica. Por lo tanto danzas como las Contradanzas, el Fandango y el Bourre, seria sistemas vivos coregraficos y no piezas cerradas.
El Migrar transforma, no copia.
Surgen nuevas propuestas, como la Marinera o la Chacarera, no como copias sino respuesta a ese nuevo mundo, donde un mundo indígena, despues criollo, a continuacion junto a afrodescendientes y estructuraras sociales en plena evolución, lo que vino dejó de ser lo mismo. Se transformó.
La danza es memoria invisible
Con la transformación, algo permanece. No como copia de su origen, sino como eco. No serás visible, no tendrá nombre directo, eso si esta ahí, en la estructura de las frases, cuando los cuerpos se encuentran, en la organizacional directa e intrínseca del ritmo y por supuesto en la propia repetición que crea comunidad y tradición. Estariamos ante una estructura de danza , gracias a la memoria, como esqueleto vivo que resuena y se danza siglos despues, por ello el Bourre 300 años después lo podriamos reconocer en la Chacarera. Un Eco Danzistico tanto del pasado como de otro continente.
El cuerpo mestizo
En Europa, si algún día tuvimos caderas en la danza, las perdimos. En América esa estructura, a veces monolítica se convierte en Historia. Todo es más expresivo, más narrativo y en cierta manera con propuestas más simbólicas. Todo es un mestizaje(3). Aumenta sobremanera la intrepretación de las danzas, todo es con más tensión, más dialogo, mucha más seducción y por encima más encuentro. Todo un mestizaje sin dudas.
Teoría: el cuerpo migrante
“Las danzas no migran como formas, sino como posibilidades.”
Lo
que viaja no es la coreografía exacta,
sino una manera de
organizar el movimiento. El cuerpo, al llegar a otro territorio,
reinterpreta esa posibilidad; y
así, sin perder del todo su origen,
crea algo nuevo.
Al Danzar, recordamos sin saber
Quizás
por eso, cuando observamos-vemos-bailamos
ciertas danzas, sentimos una extraña familiaridad. Como si el cuerpo
reconociera algo que la historia e historidores
no terminan
de explicar. Será
porque,
al
final,
toda
danza es memoria en movimiento, y
toda memoria, cuando se encarna,
se transforma.
















