jueves, 4 de enero de 2018

¿ES POLITICO EL DANTZARI?


 Resultat d'imatges de DANTZARI Y POLITICA
 14 LA DANTZARI ROSARITO
"OS METERÁN EN LA CARCEL", dijo mi abuelo Josemaría cuando se enteró. Yo bebía los vientos por ella desde los dientes de leche. Iba a verla al escaparate de fotos de Arazil, con su traje de comulgada. Cumplí 14 años y seguía tras ella, cuando supe que había entrado a un grupo de danzas vascas, recién formado por un cura inquieto...¿Porque mi abuelo diría aquello? Aprendí las antigüas danzas de mi País: Banako, Binako, Larrain-dantza, Aurresku, Ingurutxo.... Cuando comencé a bailar la Mascarada suletina era tan feliz que se me olvidó que Rosarito había dejado el grupo. Un dia vi bailar al Etorki, con el mástil de la bandera desnudo, luego, "en la parte francesa", vi que portaban una gran Ikurrina... Pero yo ante todo quería danzar. No concebía divertimes en fiestas sin bailar y sin levantar la garra dos palmos por encima de la txapela. Todavía no conocía lo que había escrito Voltaire sobre los vascos y sus brincos en el Pirineo.

Se creó la federación de grupos, leiamos la revista Dantzari y con ella balbuceé las primeras palabras en Vasco, porque la revista decía que todo buen dantzari debía aprenderlo.  Pronto nos dimos cuenta que recuperar y aprender las danzas no era nada inócuo. El cura que creó el grupo tuvo que abandonarlo, amargado. Y hablando con algunos ancianos, que n se perdían nuestras actuaciones, supimos que fueron dantzaris antaño, hasta que un dia de verano del 36 los fascistas asaltaron el Eusko Etxea donde ensayaban y se llevaron todo. solo dos cosas salbaron: las makilas, porque las confundieron con mangos de azadones, y el busto de Sabino Arana, porque alguien dijo que era Beethoven. Empezaba a entender la frase del abuelo Josemaría. Y más la entendí cuando un día de San Francisco Xabier, patrono de Navarra y de los Dantzaris, la policía nos disolvió a palos dejando por el suelo un reguero de cascabeles, txapelas, cintas, makilas y, sobre todo, inocencias.

El día de San Sebastian de 1977, patrono de mi pueblo, fue uno de los más dichosos de mi vida: en el mástil de los dantzaris volvió a ondear la ikurriña, prohibida desde hacía 4 décadas. Los viejos lloraban. Nosotros, ingenuos, creimos que la democracia había llegado por fin a las danzas populares. Al poco tiempo, las "autoridades" de la nueva autonomía exigieron  a los grupos navarros prescindir de auel símbolo "extraño". El PSOE había decidido que ya no eramos vascos. Los dantzaris no quisieron volver a pasear con los mástiles vacios. Los echaron de actos oficiales, les quitaron las subvenciones. hoy día, bailar las danzas navarras, es estar bajo sospecha.

Este testo pertenece al libro "CIEN RAZONES POR LAS QUE DEJÉ DE SE ESPAÑOL"(2006), escrito por JOSE MARI ESPARZA ZABALEGI.  Algo más que recomendable su lectura.  Este texto, dispara la mente hacia lugares donde ideas y comceptos nos dicen que y como somos los dantzaris.
Es un habitual en estas tierras, poner en un escalafón menor al dantzari, desnaturalizandole y despojandole de cualquier atisbo de injerencia política. Si en pleno siglo XIX, ya abundan los trabajos antropologicos donde se categorizan en hechos folkloricos, desde las Murgas, los fanáticos del Rock y las hinchadas Futboleras, desposeer  de impronta politica al dantzari puede obedecer a varios factores:

-Desde una optica global, desconocer la historia de la danza universal. 
-Desde una optica vasca, desconocer la historia en los procesos inquisitoriales hacia y contra la danza vasca.
-Desde una optica humana, minusvalorar las razones individuales y colectivas detrás de la acción danzar.
-Desde la optica del espectador, llevar al solo-movimiento la metafora que encierra cada representación folklorica.
-Circunscribir el hecho politico a su acción y discursión, como único vehículo para su desarrollo.

Estas 5 razones, pudieran ser más,  las cuales, no hace falta una máxima titulación académica para ver como el dantzari es un gran agente politico, en todas las sociedades del mundo. La Vasca no es una escepción. En ocasiones se nos auto-ponen castigos como hizo no hace mucho el PSOE  o se nos anula cambiando un candado.

El dantzari es un agente politico, en si. Quizás los que necesitan revalorizarse sean los demás. El dantzari en Euskal Herria siempre ha estado un paso adelante. Es sencillo de ver. 

AITOR ALAVA
4/1/18