viernes, 20 de noviembre de 2015

EUSKARAS-II

GORULARIENAK
Nombre con que se designa a una estampa-canción de hilanderas creada para las fiestas Euskaras que se celebraron en Durango en 1866 y que actualmente se suele hacer extensivo al grupo de tres danzas, incluida dicha estampa, que una comparsa de niños bailó en dichas fiestas y posteriormente se han recuperado y mantenido en la zona.

Entre los diversos concursos generales de tipo cultural que se organizaban en estas fiestas vascas, que se prodigaron en las últimas décadas del siglo XIX, también se incluían danzas tradicionales, tanto individuales como colectivas, con el objetivo de propiciar el mantenimiento y recuperación de las viejas costumbres del País. En Durango, junto al concurso de la Dantzari Dantza tradicional de la zona, se preparó para el evento a una comparsa de niños y niñas locales a fin de que ofreciesen otras danzas. Dos de ellas con referencias históricas anteriores en la Villa. Una, la danza de cintas con el Dominguillo o muñeco en la punta del palo, que formó parte de las que fueron ejecutadas durante siglos por los danzantes locales en las fiestas del día del Corpus y la otra, una danza de arcos, que anteriormente encontramos mencionada entre las que se bailaron ante Fernando VII en su visita a Durango en 1828, siendo ejecutada, en dicha ocasión, por un grupo de chicas.


Junto a estas dos danzas, y como novedad importante, se montó y estrenó una estampa-canción en la que se simulaba el trabajo de las hilanderas, realizando las diversas operaciones necesarias para la creación de hilo a partir del lino y su uso posterior, contando para ello con los instrumentos correspondientes, como mazos para golpear el lino, espadas, txarrantxas, ruecas, etc., que eran manipulados mientras cantaban, tanto las chicas como los chicos. Estos últimos, con sus golpes de mazo, marcaban el ritmo en ciertos momentos. Para ello se basaron en los versos que J.A. Moguel, publicó sobre este tipo de trabajos, en su obra Peru Abarka, de donde están tomadas las letras de los cantos. La música de la comparsa se encargó al músico Valentín de Zubiaurre, natural de la vecina Garai y maestro de la Capilla Real en Madrid, padre de los pintores Valentín y Ramón. Es probable que en la elección del tema influyese el haber sido publicada en Durango, cinco años antes, la obra de J. A. Moguel. De este modo, sobre la base musical creada por Zubiaurre y la letra de Moguel, se organizó una nueva estampa-canción que se denominó de las hilanderas o Gorulariak.

Además de la estampa, las danzas, anteriormente bailadas una por chicos y la otra por chicas, también en esta ocasión fueron interpretadas por un grupo mixto.

Al año siguiente, el grupo de niñas y niños se trasladaron a Bilbao para bailar ante la Reina que visitaba la Villa. Posteriormente, los grupos de bailes organizados alrededor de Juventud Vasca, incluyeron las tres danzas en sus enseñanzas; incluso se llegó a publicar una descripción musical y coreográfica para facilitar su expansión por todo el País. A partir de ello se extendió la costumbre de denominar como hilanderas a las muchachas que lo bailaban.


Actualmente, estas tres danzas, bailadas y cantadas por un grupo mixto de ocho chicas y ocho chicos, han tomado carácter tradicional en las fiestas patronales de Iurreta y Durango.

Iñaki Irigoien
2014