jueves, 11 de febrero de 2016

CULTURA VASCA HOY


Identidad y cultura vascas a comienzos del siglo XXI


Después de tres años de trabajo intenso Eusko Ikaskuntza acaba de presentar el libro que recoge los pormenores de la investigación realizada alrededor del tema del encabezamiento. Es la hora de conocer algunas de las conclusiones, que resumimos a continuación.

¿Cuál es la situación de la identidad y la cultura vascas en este comienzo del siglo XXI? ¿Qué y cómo es la identidad vasca según la ciudadanía? ¿Qué conceptos y contenidos asociamos a la cultura vasca? ¿Hasta qué punto se identifican las y los habitantes de la Comunidad Autónoma del País Vasco, Comunidad Foral de Navarra y País Vasco continental, con esa identidad y esa cultura? El proyecto para la realización de este estudio ha surgido de diversas preguntas de este tipo. De hecho, los componentes de las identidades colectivas, la convivencia entre grupos con identidades diferentes y las relaciones entre culturas son conceptos de gran actualidad en nuestra sociedad. Así pues, este trabajo ha sido impulsado por el deseo de analizar qué papel cumplen, según la ciudadanía, la identidad y la cultura vascas en esta situación cambiante, compleja e interesante de comienzos del siglo XXI.

El objetivo del trabajo de investigación, por lo tanto, ha sido analizar las percepciones, opiniones y actitudes de las y los habitantes de Euskal Herria1 en torno a la identidad y la cultura vascas. Se trata de una primera aproximación al tema, aunque dada la profundidad con la que se han estudiado ciertos aspectos, y la variedad de puntos de vista desde los que se ha abordado el tema, ofrece un reflejo bastante completo de la realidad.

Una vez recogidas y analizadas las opiniones de los miles de ciudadanas y ciudadanos entrevistados por Eusko Ikaskuntza y Euskal Kultur Erakundea y después de interpretar las mismas mediante los referentes teóricos y el filtro de las y los investigadores, las conclusiones obtenidas pueden ser resumidas como sigue:

RESUMEN DE CONCLUSIONES

- Los significados de cultura e identidad vascas que hoy se dan en Euskal Herria son muy diversos, tanto en contenidos como en sus significados. Esa diferencia es debida a peculiaridades territoriales, tradición, universos simbólicos, aculturización/culturización inducida por los Estados, elecciones de los individuos y la mezcla de todo ello. Confirmando que en este caso nombre y esencia van de la mano, las diferencias empiezan desde la misma definición de País Vasco o Euskal Herria.

- Los significados acerca de cultura e identidad vascas se asientan en puntos de vista conceptuales muy diferentes, como son el primordialismo (o esencialismo), el instrumentalismo y el constructivismo. La distribución social diferenciada de los mismos es notoria, conformándose sobre todo en torno a la territorialidad, el origen y el sentimiento de vasquidad/no-vasquidad de las y los entrevistados.

- Junto a las seculares tradiciones de la vasquidad, hoy en día se hallan totalmente enraizados entre nosotros otros elementos culturales e identitarios ajenos a esa vasquidad, tanto desde antaño como recién importados.

- Ese pluralismo no es, con todo, una característica exclusiva de Euskal Herria, puesto que se da en toda sociedad contemporánea. Lo que, desde el punto de vista cultural e identitario, distingue a Euskal Herria de algunas otras sociedades o comunidades contemporáneas es la carencia de una conformación jurídica, administrativa o política común; es decir, no disponer de alguna estructura formal u oficial compartida por todos sus subgupos y subculturas, ni de sus inevitables influencias culturales e identitarias que la misma supondría.

- Lo que todos los territorios comparten es la vasquidad, puesto que diversos elementos que todos consideran que corresponden al ámbito de la misma se dan, aunque en diferente proporción, en todos los lugares de Euskal Herria.

- Además, comparándolos con la práctica y sentimiento hacia los territorios vecinos, el flujo de relaciones cotidianas y la proximidad simbólica entre los territorios de Euskal Herria destacan en una mayoría de la población; aunque débiles y frágiles esos vínculos son reales.

- El euskera es el elemento y referente ineludible para la vasquidad. Tanto para ensalzar tal lengua, para denostarla —en el caso de unos pocos—, o para mostrarse indiferente ante la misma, esa lengua ha estado presente en todos los discursos. De ahí que sean necesarios impulsar la reflexión y buscar el consenso para que puedan convivir las distintas posiciones que existen respecto al euskera: para que la lengua perviva, desde los planteamientos ideales a la fría realidad lingüística, desde las actitudes favorables encendidas a la indiferencia, todos han de ser integrados en un nuevo discurso.

- Se da una amplia coincidencia al afirmar que la cultura e identidad vascas se hallan en un momento de crisis, de transición y en una encrucijada de cara al futuro. El conflicto político vasco ha sido un obstáculo para los esfuerzos en pos de superar tal situación y desarrollar una nueva cultura e identidad; la superación definitiva de ese conflicto abriría nuevas posibilidades de avanzar.

- Para que la cultura e identidad vascas avancen es necesario actuar con flexibilidad respecto a las distintas formas de ser y de interpretar internas a Euskal Herria; es decir, flexibilizando la idea de cultura e identidad vascas y ampliando sus fronteras, para que incluya también las peculiaridades de cada lugar. Con ello se superaría la actual dicotomía centro/periferia de la cultura e identidad vascas. También los vascos y las vascas de fuera (diáspora vasca e inmigrantes) tienen mucho que decir acerca de ese pluralismo.

- A resultas de ello, la mezcla cultural y las identidades dobles (o múltiples) serán cada vez más frecuentes entre nosotros, enriqueciendo así nuestras culturas e identidades. Por ello, es necesario profundizar y extender la actitud flexible, de mano tendida —que, afortunadamente, ya se da en la subcultura de la vasquidad—, para incorporar a la cultura e identidad vascas tanto las habituales formas fuertes de identidad como las formas flexibles que están surgiendo, así como los referentes culturales cotidianos.

- En esta época de globalización las influencias internacionales son inevitables, siendo la clave cómo incorporarlas a nuestra idiosincrasia con un estilo propio, ya que el cerrarse a ellas supondría nuestro final.

- La Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TICs) ya han sacudido el espacio cultural e identatario vasco, proporcionando, al mismo tiempo, nuevos desafíos y oportunidades. Esos avances han de ser utilizados, inevitablemente, para actualizar y desarrollar el espacio cultural e identatario vasco.

- Si la sociedad vasca ha de abordar ese proceso de apertura sin perjuicio para su idiosincrasia, tal proceso habrá de ser guiado fundamentalmente desde la vasquidad, aunque asumiendo de buena gana que otras expresiones culturales e identitarias también han de tener un lugar propio. En definitiva, será a partir de la base de la tradición desde donde se ha de construir el futuro, no sólo desde las características venidas de fuera o desde cero.

- Esta investigación ha dejado claro que la cultura puede ser un revulsivo y un estímulo para la identidad vasca y para la propia sociedad. Como concluye la investigación, la cultura propone bases y nuevos caminos gracias a los cuales la sociedad vasca puede superar las dinámicas que han limitado su desarrollo.

Iñaki MARTÍNEZ DE LUNA, Miembro del equipo investigador de Eusko Ikaskuntza