lunes, 11 de abril de 2016

Tres historias y un vasco.


ETXEGARAI

BOMBACHA
ALPARGATA
   BOINA
Casi 150 años dan testimonio de la llegada de la legendaria Bombacha de campo a nuestro país por primera vez. Adoptada por los gauchos pamperos primero y más tarde por los porteños, la historia muestra cómo una prenda que fue usada para el trabajo en el campo en sus inicios, es hoy un ícono de la moda en la ciudad.


El origen de la alpargata o esparteña está documentado desde el siglo XIV. En el museo arqueológico de Granada, se conserva una alpargata encontrada sobre restos humanos en la « cueva de los murciélagos ». Se piensa que fue utilizada hace 4000 años. Claro está, es una forma muy primitiva de la alpargata utilizada hoy día.
Los orígenes de la boina han sido harto discutidos y su propio nombre ya suscita polémica. Para Resurrección Mª de Azkue, y a pesar de que hoy no distingamos entre ambos términos, la boina no es una txapela, ya que este segundo vocablo significa sombrero. Por lo tanto, la boina es una txapela en cuanto cubre cabezas, pero no toda txapela es boina. El término txapela solo se utiliza en Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra meridional, mientras que en la vertiente septentrional navarra se emplea el vocablo boneta. A pesar de estas discusiones etimológicas, la realidad tiende a ser más práctica y pragmática, por lo que los europeos vecinos de los vascos, no dudaban en denominar a la boina como gorro vasco. Clara mención más a la identificación de los usuarios de esta prenda que a los orígenes de la misma.
El origen de nuestra bombacha criolla, que se convertiría en el sustituto del antiguo chiripá gauchesco, comienza con el tratado de paz de París firmado en marzo de 1856 entre los representantes del ejército anglo-francés y Rusia, que ponía punto final a la llamada "Guerra de Crimea". Dicha guerra dejó un gran remanente de prendas fabricadas para este ejército que fue exportado para ser utilizado por nuestros soldados.
Es en Entre Ríos donde por primera vez, el General Don Justo José de Urquiza, siendo presidente de la "Confederación Argentina" en 1857 decide entonces efectuar el trueque de 100.000 bombachas por productos de la confederación.
El origen del pedido determina que todas las bombachas "originales francesas" fuesen del color de ordenanza en uso en ese país o sea de color gris con "ojos de perdiz", o como se llama actualmente "bombacha bataraza". Aquí tenemos develado el origen de nuestra bombacha campera, que habría entrado por primera vez en Entre Ríos en el año 1858.


La alpargata se fabrica empleando una lona fuerte, con suela de cuerda de yute o cáñamo. Es muy liviana y de buen agarre al suelo. Su origen parece ser pirenaico, y, año en que un documento redactado en catalán describe las espardenyes «alpargatas». Forman parte del traje típico de buena parte de España, y especialmente de los territorios de la antigua Corona de Aragón (Aragón, Cataluña, Valencia e Islas Baleares) así como la región de Murcia, Almería y en el ámbito cultural vasco, Euskal Herria. Es tradicional también en Occitania (país del sur de Francia), teniendo su gran centro de producción en Maule, capital de Zuberoa. 

"Si nos atenemos a documentación concreta, el origen de su forma actual parece ser pirenaico ya que se cuenta con una fuente escrita en catalán, datada en 1322, en la que se describen las "espardenyes" o "alpargatas". De ahí que parezca criterioso sostener que la alpargata ingresó en la zona del Río de la Plata de mano de los inmigrantes vascos, españoles o franceses, hacia la tercera década del siglo XIX, siendo pronto adoptada por los trabajadores rurales en sustitución de la bota de potro."

En cuanto al surgimiento de la boina, las teorías son de lo más dispares. La teoría tradicional, defendida por René Cuzacq nos remite a su origen pirenaico. Algunos apuntan a los labradores bearneses como los primeros en utilizar este tipo de tocado, que se generalizó por la vertiente francesa de los Pirineos, para pasar por el Bidasoa a Guipúzcoa. En 1813, un oficial de Wellington, en su descripción de los habitantes de Pasajes, les dotaba de anchas gorras y, también, son continuas las referencias de marinos vascos que utilizaban sombreros de paño de color, muy similares a los bonetes con que se tocaban los clérigos en las iglesias francesas. Desde el siglo XV, son constantes las noticias de sombreros usados por los vascos que hacen recordarnos a la boina. Iturriza en su Historia General de Vizcaya habla de que los artesanos y labradores caseros los días de gala usaban un sombrero ancho, mientras que los labradores en los días de trabajo llevabanmonteras de paño negro de Segovia. Del mismo modo, tanto el licenciado Andrés de Poza, en el último tercio del siglo XVI, como posteriormente Bowles, describían que los vizcaínos utilizabanmontera en invierno y verano.

 
 

 
            

Estos tres elementos, aparecen hoy en vestimentas tradicionales Argentinas:

Juan Etxegarai en el año 1883 , pasa a fabricar y confeccionar de manera industrial en Argentina, tantos nuestras txapelak como la oriunda Bombacha Turca. Una Historia curiosa.

Aitor Alava
11/4/16


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