miércoles, 8 de febrero de 2017

Vascos con LUIS XIV



LE ROI DANSE

Jean-Baptiste Lully quien constituyó el primer nexo entre la danza clásica y el País Vasco. Lully un pinche florentino dotado de gran temperamento artístico, insaciable ambición y un poder de intriga de la más baja calaña, tras sólidos estudios llegó favorecido por su matrimonio con la hija de Lambert -maestro de capilla en la Corte- a ganarse las simpatías del príncipe de Conti, la amistad del ministro Colbert y la estima del rey Luis XIV.
 GRAND SAUT DE BASQUE

Lully disponía para la parte coreográfica de sus producciones de la recientemente establecida Academie Nationale de la Danse fundada en 1661 con una importante participación vasca, no menos que 25 bailarines vascos figuraban en el cuerpo de ballet masculino que indudablemente contribuyeron a la creación de la técnica clásica.

El ballet clásico actual le debe un tributo al monarca y rey francés LUIS XIV, ya que bajo su mandato la Academia Real de Música y Danza introdujo en sus ballets 17 pasos vascos. Nuestras Murixkak y Gurpilak pasaron a denominarse de esta manera:

1-pass de basque

                   2-pass de basque battu

                   3-pass de basque en arrìere, grand

                   4-pass de basque en avant, grand

                   5-pass de basque en descendant

                   6-pass de basque en dètourmant, grand

                   7-pass de basque en remontant

                   8-pass de basque en tourmant

                   9-pass de basque en tourmant, grand

                   10-pass de basque glisèe en arrière

                   11-pass de basque glisèe en avant

                   12-pass de basque par terre

                   13-pass de basque sautè en avant

                   14-pass de basque sur les pointes

                   15-tour de basque

                   16-saut de basque

                   17-saut de basque battu
La pasión del rey, es la historia de la relación entre Luis XIV, el monarca absolutista francés, y Jean-Baptiste Lully, un músico florentino que hizo su carrera al servicio del Rey Sol. Lully sirvió a Luis XIV tanto como él mismo se hizo servir del rey. Esta película pone sobre el tapete para el gran público la idea de que el ballet debe su nacimiento y su profesionalización a Luis XIV, quien fundó en 1661 la Academia Real de la Danza – el primer decreto oficial de su reinado, todavía hoy vigente bajo otra forma en París – y a la que ni siquiera la Revolución Francesa pudo abolir.
La danza en el filme corrió a cargo de la compañía barroca francesa Fêtes galantes, dirigida por Béatrice Massin, la coreógrafa de estos ballets reales. Rre-piensen al ver la película que fueron bailarines vascos:
AITOR ALAVA
8/2/17