jueves, 6 de marzo de 2014

miércoles, 5 de marzo de 2014

MASKARADAk


 Las Mascaradas en Zuberoa se representan durante una docena de domingos (aprox) a partir del 1 de Enero. Analizar su origen, su hermenéutica, es algo lo cual trataremos en este blog mas adelante y dando nuestra propia lectura de su significado. Autores que han tratado y estudiado las Maskaradas hay muchos, algunos incluso sin haber presenciado nunca una Maskarada, cada uno con una visión y acorde a las herramientas de conocimiento y estudio que poseía en su época histórica. Se puede decir que el último trabajo de investigación, contundente y polémico a la vez, es obra de Nicole Lougarot:

"En su origen, las mascaradas eran fiestas de gitanos"

Entrevista por Xan Aire

Nicole Lougarot (1963, Gotaine, Zuberoa) es miembro de la asociación cultural Hebentik y se ha dado a conocer en el terreno cultural tras escribir el libro Bohémiens (2009, Gatuzain)
Su análisis sobre el pueblo gitano agitó las mascaradas de Zuberoa y estremeció al público vasco. Desde entonces, ha continuado con dicho estudio, viajando y escribiendo varios artículos. Aquí los explica y, de paso, comenta el difícil momento que atraviesan las mascaradas.

Xan Aire: Siendo euskaldun-berri como eres, ¿qué relación tenías de pequeño con nuestro idioma y nuestra cultura?
Nicole Lougarot: Mi abuelo y mi abuela sí que sabían hablar euskera, pero mi padre nada y mi madre no lo bastante. Mi madre era de Maule Gaine, adonde han venido muchos españoles, y el idioma comunitario en el barrio era el francés. En lo que respecta a mi padre, sus padres se fueron a París. Al volver a Zuberoa, quisieron un buen camino para su hijo y lo dirigieron a ser profesor, de francés... De todas maneras, le enseñaron danzas y canciones vascas, y él también nos las enseñó a nosotros cuando fue padre. Ha sido sujet (personaje de las pastorales suletinas) en dos pastorales, sin hablar euskera. Etxahun lo escogió por su voz. Entiende un poco, pero no lo habla. Y yo también estuve así mucho tiempo.

Pero aprendiste euskera, al fin...
N. L.: Sí, pero me costó. Me paso enseguida al francés, y eso me preocupa. Con todo y con eso, afortunadamente, existen las expresiones culturales. Y hablando de eso, otra curiosidad: aprendí el fandango en Normandía. Y Mixel Etxekopar también me ha ayudado mucho, sin duda. De joven, mis hermanas eran militantes; yo, no tanto. Recuerdo que oí decir a un joven del pueblo “enbata”; para mí, era como decir “terrorista”; no sabía qué era.

 Mixel Etxekopar.

 ¿Y te interesaban las mascaradas?
N. L.: Eso también llegó más tarde, porque no entendía todo.

¿Cómo explicas las dificultades de los últimos años?
N. L.: Últimamente, debido a unos graves hechos, han estado regular. Pero en otros muchos pueblos, el problema era otro. En nuestro pueblo, en Gotaine, el grupo de danzas ha querido hacer mascaradas, pero al final no ha podido, porque no sabían euskera lo suficientemente bien. Y ese es el principal problema: el idioma. La juventud no sabe euskera, o no lo bastante. Y eso es fundamental en la mascarada.

Otro problema es si es políticamente correcto. ¿La crítica pública se soporta cada vez menos?
N. L.: Criticar es bastante nuevo. Comenzaron en Urdiñarbe, escuchando la voz de los abertzales, pero a la gente le encanta todo ese juego. 

¿Qué papel tienen hoy en día las maskaradas?
N. L.: Tienen una función social, sobre todo para los jóvenes de los pueblos; hacen algo juntos, y en euskera. También es importante para los euskaldunes, ya que así tenemos algo para nosotros. Por otro lado, es muy hermoso: el invierno, el colorido, comer y beber juntos, el ambiente... Es algo mágico. El encanto de las pastorales en verano es semejante al de las mascaradas en invierno. A mí lo que más me gusta es el ambiente que hay por la mañana, llegar al pueblo, las barricadas... Es muy rápido. Luego, por la tarde, hay algo muy emocionante, muy bien hecho, en el centro de la plaza: el teatro callejero. Para reflexionar acerca de eso, la pasada primavera, con ocasión del festival Xiru, creamos el espectáculo Maskar. 

Tú, en cambio, con tu libro 'Bohémiens', has puesto sobre la mesa otro punto de vista sobre las mascaradas...
N. L.: He realizado un pequeño estudio sobre los gitanos, y, desde entonces, veo las mascaradas de otro modo. En las mascaradas, los gitanos siempre están haciendo actos lujuriosos, diciendo cualquier cosa, borrachos... No sabía que había una comunidad gitana en Euskal Herria. En las mascaradas, a veces me suelo trabar... Por la tarde, tal y como salen los gitanos, yo percibo racismo. Amo la fiesta, pero veo racismo. En las palabras, en el juego, en el centro de la plaza... el discurso suele estar muy en el límite. 
 
Hace poco has estado incluso en Rumanía, para ver las mascaradas de allí...
N. L.: Sí, y es lo mismo. Allí, sin embargo, aparecen los cíngaros claramente; aquí, no. No obstante, en las mascaradas de Zuberoa suelen estar ahí; a veces, en el público. Pero nunca les he preguntado qué opinaban de ello. 

De todas formas, ¿fueron ellos quienes trajeron las mascaradas a Euskal Herria?
N. L.: En mi opinión, sí. En Rumanía me ha quedado claro. Dejando a un lado las danzas, la música y la lengua, las coincidencias son asombrosas. Eran lo mismo, incluido el zamaltzain; el mismo ambiente. En su origen, las mascaradas eran fiestas de gitanos. Iban de pueblo en pueblo y había barrikadas. En Rumanía existe eso, y también en Italia, en la zona de Nápoles. Este verano he estado allí. En mi opinión, en los sitios mencionados era el mismo grupo de cíngaros. Los amigos cíngaros de Modavia han sentido algo especial cuando han venido a Zuberoa. ¡Son nuestros primos! En serio, quiero llevar mi investigación más lejos.
 
¿Cómo y cuándo entró ese racismo que tú comentas en las mascaradas?
N. L.: No lo sé. No es sencillo, pues los gitanos han estado aquí. No es que solo pasaran, se han establecido aquí. Ha habido mezclas. Para empezar, han aprendido euskera. Incluso ha habido bodas entre vascos y gitanos. En la Baja Navarra y en Zuberoa, en Mendikota, Ozaze... vivían unidos unos a otros. Hoy en día, viven en casas, tienen trabajo... De todas formas, durante mi estudio he oído que los gitanos estaban integrados en Euskal Herria, pero no es cierto. En general, es complicado para algunos de ellos. 

No solo en Zuberoa, en la Baja Navarra existe el ejemplo de Izpura...
N. L.: Puedo decir que en Izpura en 1860 aún no había gitanos. Por tanto, no es un fenómeno muy antiguo en ese pueblo. Sin embargo, nunca he presentado mi libro en la Baja Navarra.

Hoy en día, ¿cómo sabe la gente si son gitanos?
N. L.: No lo sé. Conozco algunas familias, pero no me resulta cómodo ir adonde ellos a preguntarles. 

¿Aún es tabú ser gitano en Euskal Herria?
N. L.: Sí. Una mujer quiso hacer un documental, pero los gitanos no quisieron contestar. Me duele que en las mascaradas ese pueblo esté representado por esos desvergonzados.

¿Cómo se puede cambiar eso?
N. L.: El primer paso debería ser conocer la historia de los gitanos. Por ahí vendrán los cambios. Hoy en día, nosotros, los vascos, somos “los rojos” (gorriak) y los gitanos son siempre “los negros” (beltzak), pero, en mi opinión, antes no era así, en absoluto. He visto en algunos libros a gatuzain como pitxu, o a zamaltzain siempre a la fuga, a la carrera. Ahora, zamaltzain es elegante, pues es de los nuestros. Nosotros, los vascos, somos, en todo caso, nobles. Y el pueblo vasco, ¿dónde está? Se necesita un mayor equilibrio. En Rumanía, los hombres y mujeres hacen de kauter (calderero), embarrados, sucios... Deberíamos reirnos más de nosotros mismos. ¿Por qué disfrazarse de gitanos para decir ciertas cosas? Uniendo las mismas piezas del puzle, y colocándolas de forma diferente, se pueden abrir nuevas perspectivas. Pero si seguimos negando a los gitanos en nuestro propio entorno, será dificil que la cosa cambie en las mascaradas. Aún así, nuestra sagrada cultura del carnaval pudiera ser una cultura gitana.
 
·   “Maskar” quiere decir “centro” en el idioma de los cíngaros. En marzo de 2012 habrá dos representaciones de dicho espectáculo en Zuberoa, ya que en el 2011 no ha habido ninguna.
  
 Los entretelones de la makarada de Larraine, los cuales dejan ver aspectos comentados por Nicole Lougarot:               

                 
                                                                                                                                                     Aitor Alava. 
También:
MASKARADA-1 desde Rumania
MASKARADA- 0   articulo de Aritz Ibañez   
MASKARADA-I filmación
MASKARADA-II la osa mayor
MASKARADA-III libros e interpretación
MASKARADA-IV conocen y juegan
MASKARADA-V como pasó al escenario
MASKARADA- VI la más famosa
MASKARADA-VII no solo Godalet
MASKARADA-VIII un texto base
MASKARADA-IX la danza en Zuberoa
MASKARADA-X una historia de amor

martes, 4 de marzo de 2014

LA LUNA Y LA IGLESIA



CARNAVAL Y CUARESMA
 
Luna llena en el TXINDOKI.

El calendario tiene fechas las cuales son fijas, siempre sabemos que son el mismo día. El 25 de diciembre siempre cae el 25 de Diciembre, pero hay una parte del calendario la cual varia, hasta con un me de oscilación. Este variabilidad es explicable:

Las festividades de la Iglesia Católica son movibles, (todas ellas se deducen de la Pascua, a cuya celebración se refirió el Concilio de Nicea ).

         El Concilio de Nicea fue la antesala que determinó el cristianismo como religión del Imperio Romano en el 325 por Constantino.

Esta demostración pertenece a un erudito artículo de Martín Gil, titulado “La luna y la iglesia”, que publicó en la revista Babel Nº 15 de julio de 1924, en Bs. As.

“Según dicen la resurrección tuvo lugar pocos días después del equinoccio de primavera en el hemisferio norte" (21 de marzo, equinoccio de otoño para nosotros). Por lo tanto la Pascua deberá celebrarse enseguida del 21 de marzo. Pero también se sabía que pocos días antes de la resurrección hubo luna llena. Entonces para conciliar en lo posible éstas circunstancias se resolvió proceder así: se busca la fecha de luna llena, que sigue inmediatamente al 21 de marzo, inclusive ése día, y al primer domingo que se presenta después de ésa fecha se le brinda la Pascua. Por eso toda semana santa es con luna mas o menos llena.

 Monte Kolitza, se encienden hogueras en la noche de Pascua.
Si nos fijamos, veremos que la Pascua nunca puede celebrarse antes del 22 de marzo, ni después del 25 de abril. La comprobación es fácil; podríamos tener luna llena el 20 de marzo, pero llegando un día antes no puede ser luna pascual. Entonces se reemplaza por la luna del 18 de abril, ( las fases se dan cada 29 días)pero si fuera domingo la Pascua deberá celebrarse el domingo siguiente, o sea el 25 de abril.

La Pascua resulta un péndulo cuyo arco de oscilación está comprendido entre el 22 de marzo y el 25 de abril (35 días). La amplitud del arco será de 35 grados. Para algunos estudiosos del tema, por ser una conmemoración grandiosa de la Iglesia Cristiana, debería tener una fecha fija y no 35 distintas.

La luna eclesiástica en que opera la iglesia es una luna ficticia (luna media) por cuya razón no coincide exactamente con la luna verdadera, la astronómica. Asi la Pascua sera con luna LLENA , y eL carnaval con luna NUEVA.

Los carnavales rurales, aun hoy en día ajustándose a esta norma eclesiástica , tienen una celebración oscilatoria mayor, sobrepasando los limites que pone la iglesia, aunque la mayoria de ellos se ajustan a los 5 dias de carnaval anteriores al miércoles de ceniza.

 Carnaval en Ituren y Zubieta, últimos días de Enero.
  
Fuentes: Martín Gil; Hernán F. Gómez;  Clavius y J.A.Urbeltz

Ver: El santoral y la danza Iy II.
                                                                                                                    Aitor Alava

lunes, 3 de marzo de 2014

EUSKAL JANZKERA

En la ciudad de Buenos Aires y en toda Argentina abundan los encuentros de Colectividades. En los encuentros de la ciudad porteña es normal la presencia de 40-45 grupos folklóricos cada uno representando a su colectividad respectiva.

El ojo humano, si, es por donde primero intuimos y sentimos. Así advertimos del colorido, variedad, trabajo y dedicación que hay tras el vestuario/material de cada colectividad. Si no supieramos localizar el escenario, la Avenida de Mayo, sería Polonia, por ejemplo:
Siempre aflora y repercute en mis tímpanos, la pregunta-¿Los trajes los traen de allá, verdad?.la sonrisa, cómplice como primera respuesta, a continuación según el tiempo disponible, un relato de vicisitudes y anécdotas, hasta llegar al resultado final, ya que el océano dificulta, pero no impide. No solo nosotros, todas las colectividades consiguen resultados idénticos a la comunidad de origen. Estas dos instantáneas muestran un grupo de Euskal Herria y un grupo Argentino, ¿Cual es Cual?:



No estar en el ambiente natural, climas opuestos, estaciones invertidas, hacen que afloren las escusas fáciles, ante las licencias en el vestuario folklórico. Polonia, nos sirve de ejemplo, su vestuario en especial el femenino, consta de un sinfin de polleras/faldas y no por estar en un clima mas benigno como el de Buenos Aires adecúan su vestuario, lo respetan y lo lucen igual.

Tener la coinciencia que somos portadores y hacedores en las cuales se fijaran las generaciones venideras. En la actualidad y al ritmo del avance tegnologico, la huella que dejamos y dejaremos sera un fiel testimonio de nuestros hechos y acciones.Por esto las herramientas y trabajos que se realizan para la difusion del folkore merecen la difusion y atencion necesarias.

El blog http://eusjandi.blogspot.com.es/, es un buen tutorial donde poner nuestra mirada y punto referencial. Desde este lugar en entradas anteriores pusimos enfasis en la historia de nuestro vestuario y en las personas que más y mejor lo han estudiado y documentado.Todo ayuda, pero a la hora de poner "manos a la obra", hay minimos de indispensable cumplimiento.
 Eusjandi, un Blog para disfrutar y usar.

                                         Aitor Alava

domingo, 2 de marzo de 2014

ALDIZKARIA



DANTZARIAK



La inicial revista "Dantzari" y posteriormente, con la denominación de Dantzariak aparecen bajo las atentas directrices de Euskal Dantzarien Biltzarra. Asociación que desde sus inicios surge como órgano aglutinador de los grupos de danza o folklore que desarrollan su actividad en el marco cultural de Euskal Herria.
 
En su primera etapa y bajo el nombre de Dantzari, nace en Baiona el año 1966 y en su filosofía inicial, se constituye en punto de opinión y encuentro. Dicha revista "Dantzari" fue dirigida en sus 12 primeros números por Xabier Gereño. Durante estos primeros años se plantea, como eje motor la danza vasca (en todas sus facetas: recuperación o mantenimiento, divulgación y difusión o creación de nuevas composiciones coreográficas), danza y folklore en general o abrir el abanico a toda la cultura vasca (especialmente, preocupa el estado del euskera). Además desde la revista se hace hincapié en el mantenimiento de la relación con los grupos de danza o su reciente asociación, el fomento del debate sobre las líneas filosóficas a seguir, foros de discusión o cartas de opinión, concursos y alardes, partituras musicales y otra serie de curiosidades propias del momento.

Debido a la situación interna de Euskal Dantzarien Biltzarra, en 1969 se edita de nuevo la revista, pero ahora bajo la denominación de Dantzariak y en este periodo, se realiza desde Donostia a lo largo de sus primeros siete números (1970-1975). Periodo renovador que señala la especialización de la revista en torno a la danza tradicional y sus orígenes. Se inician los artículos de eruditos sobre algunas danzas vascas, la publicación o reedición de trabajos concretos y conferencias, referencias de la trayectoria histórica de algunos grupos e informaciones sobre el mundo de la danza y circulares informativas de la misma asociación.

Con un nuevo formato y planteamiento se vuelve a publicar la revista Dantzariak, en 1978 y su sede se va a situar en Bilbo, se opta por la creación de un consejo de redacción estable y progresivamente, en cada delegación va surgiendo un equipo de investigación serio que tendrá por objetivo el folklore de su territorio. Conjunto de elementos que propiciaron que fuese una época dorada, tanto por la cantidad publicada (3 números extraordinarios y la publicación del número 8 al 52) como por el nivel o calidad de los artículos.

Es más, se va a seguir desarrollando la labor divulgadora de la revista Dantzariak y a la vez, se va a incidir, especialmente, en la investigación folklórica. De este modo y siguiendo su cronología: los dos números extraordinarios y los números ordinarios 8 y 9 (1978-79) son dirigidos por el vizcaíno Mariano Luño Guzmán, a partir del número 10 al 30 (1979-85) el director será el alavés Jesús Fernández Ibáñez y la posterior y dilatada dirección, número 31 al 52 (1985-95) y la extraordinaria Dantzariak-Txistulari, pasa a cargo del navarro Mikel Larramendi Garbisu. En ella y durante esta época, se suceden una serie de focos de atención o prioridad:
  • Editoriales.
  • Historia de los grupos asociados.
  • Artículos de opinión y noticias.
  • Circulares internas.
  • Trabajos de investigación o difusión específica sobre danza o folklore.
  • Entrevistas a personas relevantes del mundo del folklore.
  • Partituras musicales y fotografías antiguas.
Además, gracias a la iniciativa de Javier Santamaría, en el numero 50 se realiza un interesante índice de los números publicados y destacando diferentes campos o posibilidades: lista de revistas, lista de danzas y lista de pueblos. Actualmente, desde el año 2006, Euskal Dantzarien Biltzarra ha editado un CD-rom con miras a servir de instrumento de ayuda en el campo del folklore y que se ciñe a la revista Dantzariak 1 al 52 (1970-95). Junto con ella, también se solían editar boletines informativos internos de carácter general (Dantzariak kazeta) o propios de cada delegación (Artazi).
 
Hoy en día, la asociación sigue en su línea de proyectar y divulgar el mundo del Folklore Vasco: ahí siguen sus diferentes publicaciones (en el 2006 y 2008, bajo la coordinación de Santi Rodríguez, se ha vuelto a publicar las revistas número 53 y 54), su terco empeño en la difusión y divulgación de la danza vasca, sus instrumentos musicales y la indumentaria o la búsqueda de nuevos horizontes u objetivos.

Entre sus cientos de artículos, podemos encontrar materiales interesantes cara a la información de una tradición concreta o de un conjunto festivo tradicional, trabajos puntuales propios de sistematizados estudios etnográficos o etnológicos e incluso, estudios comparativos o académicos de alto nivel. También conviene destacar el importante legado de fotografías antiguas y partituras inéditas que aparecen en sus páginas. Así como irrepetibles e interesantes entrevistas a personas relevantes de nuestro espectro cultural. Además, su diseño, maquetación y la riqueza de sus ilustraciones consiguió que fuese apreciada y valorada positivamente por el amplio número de suscritores y por los lectores en general, a pesar de ser un tipo de revista especializada. Y sirviendo, en todo momento, como puente de unión y cooperación entre la gente que la sacaba adelante y entre los lectores que se asomaban a sus variados contenidos.
 
A lo largo de su amplia trayectoria, su periodicidad y salida al público ha sido bastante irregular (desde cuatro números al año a una sola revista) debido, en buena parte, a la dificultad de conseguir artículos variados y de un cierto nivel o calidad. Pero lo que es indiscutible, que durante años ha sido un referente importante para el mundo de la investigación, divulgación y difusión, entre los colectivos y gentes aficionados a la danza y un medio de información cara al conjunto de grupos de danza existentes en todo el territorio de Euskal Herria.


 Fuente: http://www.euskomedia.org/aunamendi/27634


sábado, 1 de marzo de 2014