sábado, 29 de abril de 2017

Renuncias a Eusko Kultur Etxea


Buenos Aires, 28 de abril de 2017.
A NUESTROS AMIGOS
Y A TODA LA COMUNIDAD VASCA DE LA ARGENTINA:
Por este medio queremos informarles que, al día de la fecha, seis miembros de la Comisión Directiva de Eusko Kultur Etxea (Aitor Alava, Marina Aranguren, Sebastián Amaya, Rocío Corales, María Belén Girasole y Diego Orellana), profesores y alumnos de euskera, la totalidad del grupo de danzas Ekin Dantzari Taldea y algunos socios más, nos hemos desvinculado de manera completa y definitiva de la Casa de la Cultura Vasca.
Nuestras renuncias fueron presentadas oportunamente por escrito fundamentadas en las siguientes razones:
  • No compartimos en absoluto el estilo de conducción institucional que desde un tiempo a esta parte se impone desde la presidencia. Consideramos que es anacrónico, autoritario, personalista y cerrado al diálogo.
  • No podemos seguir tolerando el maltrato y desprestigio sistemático por parte de la directiva de Eusko Kultur Etxea a algunos miembros de la Comisión Directiva y socios de la institución. Adherir a ello sería actuar en contra de nuestras conciencias.
  • A lo largo de estos años, la ineptitud de la directiva de Eusko Kultur Etxea y su falta de liderazgo provocaron el derrumbe progresivo de la institución y el alejamiento de muchos de sus socios y miembros. Una verdadera destrucción institucional provocada desde adentro mismo.
Lamentamos profundamente ya no contar con un espacio físico para seguir encontrándonos con todos ustedes con la asiduidad y cordialidad con la que lo veníamos haciendo, pero estamos trabajando presurosamente para organizarnos como una nueva asociación comprometida -como siempre- con la cultura vasca. Los vínculos de amistad y compañerismo que creamos a lo largo de este tiempo, no hicieron más que acrecentarse con todos estos tristes sucesos. Estamos alegres por estar y trabajar juntos, por tener los mismos sentimientos y anhelos. Es preferible siempre una comunidad unida sin casa a una casa vacía y sin comunidad.
Intentamos recuperar los trajes del grupo de baile, los cuales también fueron pagados con el trabajo, sacrificio y dinero de los dantzaris. Bajo llave no sirven a nadie. Si bien es verdad que sus legítimos poseedores pueden bailar sin ellos porque su arte y amor a la danza van más allá de lo material, son parte importante de cada escena, de cada recreación puesta al servicio de la comunidad.
Muchas gracias a todos. Nuestro saludo cordial y afectuoso de siempre. Nuestro deseo de seguir compartiendo lo que nos une.


EKIN DANTZARI TALDEA