sábado, 18 de julio de 2026

ACTO 9 DE JULIO

 


DISCURSO 1816


Este fué el dia memorable destinado por la providencia para romper las cadenas que vergonzosamente nos ligaban al carro de la despótica dominacion europea. Queda expuesto en el número 6 del Redactor el modo con que se expidió el Soberano Congreso en la declaracion auténtica de la independencia política de esta parte de la América del Sud, y las circunstancias gloriosas que se agolpáron para llevar á cabo esta resolucion, que esperaban con ansias los pueblos de las Provincias Unidas. No puede recordarse un momento este extraordinario suceso sin que se apoderen del corazon las mas dulces emociones de ternura y de gozo. Desde este dia los hombres, libres ya de los grillos y cadenas que abrumaban su cuerpo y aun su espíritu, sorprendidos con la extrañeza de su nuevo estado se preguntan mutuamente como para asegurarse de su dicha: ¿con qué es verdad que somos libres? Ah! que cosa pudo sobrevenirnos mas interesante y lisonjera? Si tiempos atras algun sabio, preciado de político, hubiera anunciado posible este raro acontecimiento, habría sido escuchado como un fabulista aventurero, ó un soñador antojadizo. Pero lo redimirian de esta nota los estudiosos autores de la Enciclopedia, que al fin del artículo, España (Espagne) no dudaron poner la independencia de América dentro del círculo del poder de la fortuna, y sujeta al capricho de los hombres. Son notables sus palabras. "Seria sin duda, dicen, un suceso bien singular, si la América viniera á sacudir el yugo de España; y si por entónces un hábil gobernador de las indias, abrazando el partido de los americanos les sostuviera con todas sus fuerzas y talentos, sus tierras producirian bien presto nuestros frutos; y no teniendo sus habitantes mas necesidad de nuestras mercancias, ni de nuestro comercio, nosotros caeríamos dentro de poco en el mismo estado de necesidad, en que estábamos quatro siglos há. La España, yo lo confieso, parece que se halla á cubierto de esta revolución: pero el imperio de la fortuna es muy extenso: ¿y la prudencia de los hombres puede lisonjearse de prever y vencer todos sus caprichos?"



Hay fechas que no solo marcan el calendario: fundan un destino. El 9 de julio de 1816, un pueblo decidió pronunciar la palabra más difícil: independencia. Ciento diecinueve años después, un 9 de julio de 1935, nacía en Tucumán Mercedes Sosa, la voz que convertiría esa libertad política en memoria, canción y conciencia.

Si los congresales rompieron las cadenas de un imperio, Mercedes rompió los silencios de su tiempo. Su canto llevó la patria a cada rincón del mundo, recordándonos que la independencia no se conquista una sola vez: también se defiende en la cultura, en la justicia y en la dignidad de los pueblos.

Cada 9 de julio, Argentina celebra dos nacimientos inseparables: el de una Nación libre y el de una voz que le enseñó a cantar su libertad.

DECÁLOGO DE LA INDEPENDENCIA

I-La independencia no comienza en un acta: comienza cuando un pueblo descubre su propia voz.

2-La patria no es una bandera inmóvil; es el paisaje, los caminos, los pueblos y la gente que los habita.

3-Ser libres es cuidar la memoria de quienes soñaron un país más justo y continuar ese sueño cada día.

4-Ninguna independencia es completa si deja a alguien afuera. La libertad se comparte o deja de ser libertad.

5-La cultura también emancipa. Un pueblo que canta y baila su historia jamás olvida quién es.

6-La tierra no nos pertenece; nosotros pertenecemos a ella. Amar la patria es respetar su naturaleza y su diversidad.

7-La justicia social es una forma cotidiana de la independencia.

8-La identidad no se impone: florece cuando cada generación recibe el legado y lo transforma en futuro.

9-Como en las zambas que Mercedes llevó al mundo, la ternura también puede ser un acto de resistencia y de esperanza.

10-Cada 9 de julio renovamos un compromiso: que la independencia no sea solamente un recuerdo de 1816, sino una tarea permanente de cultura, solidaridad y libertad.







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