viernes, 4 de marzo de 2016

MASKARADA-VI

GODALET


En un ranquin danzístico no escapará de los tres primeros lugares en el imaginario perfecto del folklore vasco. Mito, también, estaríamos ya en esa categoría, ya que la ecuación ritual/tradición la mantienen más que viva. 



En el minuto 2:12 sucede no un desastre, sino la confirmación de la propia tradición, un vaso derramado, antrexatak de castigo, para deleite de turistas. Confirmadas así muchas sentencias y verdades, ante los mismos turistas que años atrás propiciaron los equilibrios en post de la espectacularidad, encima del enclenque recipiente de vidrio. es una historia-evolución de pocos años, ¿esta mal?, no, si ponemos el foco solo en los equilibrios, si. 

Marcel Bedaxagar nos cuenta bien la Godalet actual en Zuberoa y sus origenes:

Junto con la danza de salto Bralea, godalet dantza es la actuación más importante de los rojos de las mascaradas (los carnavales de Zuberoa), y en él participan los mejores dantzaris. Se dice que fue el pueblo de Barkoxe quien creó esta danza. Antiguamente (y aún a comienzos del siglo XX), las mascaradas de Zuberoa se celebraban por la mañana. Tras la representación, los actores de las mascaradas solían irse a comer o se reunían en la plaza del pueblo, para disfrutar de las viandas que les habían regalado a lo largo de la mañana. Aseguran nuestros mayores, que fue durante esos encuentros cuando se creó el godalet dantza. A modo de juego, alguno de los jóvenes comenzó a bailar alrededor de un vaso o godalet. Bailó los pasos de la danza (püntü - punto en euskera zuberotarra) que conocía. Le siguieron los demás dantzaris y, de ese modo, el juego llegó a convertirse en baile y terminó por extenderse por toda Zuberoa.
Aún hoy día, la provincia de Zuberoa se encuentra estrechamente ligada a la agricultura. Durante el periodo estival, este modo de vida se basa en el pastoreo de montaña, que es reflejo de la convivencia y la colaboración, ya que dichas tierras son propiedad de todos los zuberotarras. Así, los pastores de todos los pueblos se reúnen en las laderas de los montes y, una vez terminada la época de ordeñado de las ovejas y elaboración del queso, viene la fiesta. Y con ella el baile. Gracias a ello, la cultura zuberotarra se ha ido extendiendo, y se han arraigado las mismas costumbres en todos los pueblos: las mascaradas, las pastorales, y, por supuesto, los bailes autóctonos. Así pues, el godalet dantza, aunque pudo ser creado en Barkoxe, se propagó a toda la provincia en poco tiempo.

El investigador del Centro Nacional de las Investigación Científica de Francia Jean-Michel Guilcher, en su libro La tradition de danse en Béarn et Pays Basque francais (La tradición de baile en Bearne y en el País Vasco-francés), comenta que, en sus comienzos, en el godalet dantza participaban los cuatro aitzindaris: txerrero (herrero), gatüzain (gato), kantiniersa (cantinero) y zamaltzain (caballerizo). Según Guilcher, el personaje de entseinaria o banderazaina (abanderado) se añadió después, en algún momento entre las dos Guerras Mundiales sufridas por Francia (1914-1918 y 1939-1945).

Cuando los dantzaris hacen su entrada en la plaza, el godalet dantza tiene una melodía particular que, en la mayoría de los casos, suele coincidir con la que se asocia a los ángeles de las pastorales. Conforme a Jean-Michel Guilcher, la música del baile corresponde a la La dragonne, una contradanza francesa del siglo XVIII. Hoy día, los dantzaris comienzan el baile realizando sus pasos en torno a un vaso de vino, bailando lo más cerca posible del vaso, pero sin tocarlo. Por supuesto, tampoco deben volcar el vaso. Cada dantzari elije los pasos que va a bailar. Los zamaltzain y los kantiniers lo tienen más difícil, ya que sus vestimentas no les permiten ver el vaso.
En la primera parte, los aitzindaris (los que van por delante en las mascaradas) bailan todos juntos alrededor del vaso. Luego, se dividen y cada uno muestra sus pasos. Comienza el txerrero, y, después, le siguen el resto (en el orden que se relacionan): gatüzain, kantiniersa, zamaltzain y entseinaria.

Todos los dantzaris se esfuerzan en ofrecer sus mejores pasos. Aunque los zuberotarras saben bien que es más difícil bailar alrededor del vaso que colocarse sobre él, son esos últimos pasos los que el público más ansía ver y también los que más aprecia. En otro tiempo, ese tipo de paso no estaba permitido en los concursos de baile de Zuberoa, con lo que los dantzaris no debían posarse sobre el vaso. Hoy día, sin embargo, los mejores dantzaris realizan excelentes proezas subidos encima del godalet. Al bajarse del vaso, hacen un frisat doble -lo que se conoce como entrechat en el baile clásico francés-. En la década de los 70, había un kantiniers de Altzain que saltaba encima del godalet, alzándose con un frisat doble y cayendo sobre el vaso con ligereza, sin romperlo. No obstante, no siempre conseguía realizar dicha proeza con buenos resultados.

Después de que todos los dantzaris han bailado alrededor del vaso, salen zamaltzain y kantiniers. Zamaltzain pone un pie encima del vaso, y con el otro hace un gesto de cruz. El kantiniers baila a su alrededor, y terminan el baile con un doble frisat, antes de unirse a los demás dantzaris. Entonces, todos los bailarines juntos ofrecen sus últimos pasos. A menudo, los mejores pasos de baile suelen darse en esta parte.

En las mascaradas de Zuberoa, es el último baile de los aintzindaris, y, por lo general, se realiza entre las actuaciones de los buhame y kautere (dos de los personajes de la mascarada). Hace no mucho que apareció un nuevo bailarín en las mascaradas: Pitxu. Sin embargo, este personaje baila para hacer reir, y después de ofrecer su curioso baile, coge el vaso y bebe de un trago el vino que queda. Es muy posible que ese vino no esté excesivamente limpio...

Aitor Alava
4/3/16