jueves, 23 de noviembre de 2017

EUSKAL ETXEA



BARRUTIK

Debía ser la última, pero la impresión en este fondo de ojo dañado, no me dejó borrarla de mi mente durante largo rato. Así es como esta historia se desarrolló, lo dice el título, por dentro!
 Ver un lugar con el prisma cambiado, Hace dudar hasta de nuestra propia co-existencia. Alcanzar el prisma optico ,,,cuesta,,,,toda, una singladura escolar.
 El fue protagonista, sin saberlo, debieramos preguntarle, a cuantos de nosotros, no solo, si nos conoce , sino, cuanto nos cuida, porque, ello es el roble. Ni el más fuerte, ni el más hermoso, ni el más robusto,,,,,pero, el que más perdura, termitas incluidas.
 Quien, no se  ha preguntado, esas pasarelas, escaleras, esos segundos pisos, que jamás podemos "transuntear", para que sirven?. La respuesta no la daré yo. Y si la supiera, tampoco lo haría. La propia recorrida, re-produjo en nosotros la respuesta. Mientras una duda se apoderaba de mi,,,
Si nos fascinamos con Notre Dame, al ver su reversa, demos un aplauso, a nuestra capilla, jejeje, debiera escribir la onomatopeyica risa en varios idiomas. Es cuando explicar a los vascos de allá, la cuestión de los tamaños Argentinos, se complica en demasía!
Este duende, de pasos entreverados a cada compás, no deja rendija sin  respirar. Solo así, lo supuestamente mismo, nos puede sorprender.
La duda, a esta altura, tenia su melodia propia, parecía un, bajo continuo o el carpintero azotador de mentes supuestamnete frágiles, a lo nuevo. Mientras el organo hitórico, que nunca vemos, espera, solo eso, que no le veamos, cuando lo volvamos a escuchar.
Pero el duende, con la duda por montura,  instantes antes, emulando al alumno díscolo en su atención, recordó como la no-acción, nunca se comprueba en el futuro,,,el futuro dirá si la reliquia, nos sigue acompañando!
 Es curioso, pensar que en la docena del fraile en hectáreas terrenales, el conocido 12+1, no haya sitio tal, que una escalera reminiscencia del Amonite, se hizo construir!
 Y la duda,,,, llegados a este punto, solo necesitaba un detalle. El repique de campanas. Ese 2+2, visualizado con cucharas en la cocina  de (mi) casa, espera, alguna vez sea hecho, pero,,,,,
,,,nadie podía hacer tales cosas, ni tales otras, toda una singladura y las ultimas barreras incluso depues de la escalera angosta-amonitica. Hace años, me despidieron de mi secundaio con un simple "nada", eso, nada de nada. Justo ahí, al agarrar, esas tizas, que debian  funcionar, se disipó la duda.

Es, el instante preciso, el "me atravesó" el euskal, si agarraste, esa tiza, es, por ello mismo. No hace falta, que lo cuentes, solo, que lo sigas viviendo!

AITOR ALAVA
23/11/17